El Arte de Ser Humilde

Lecciones desde la Fe Cristiana

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La humildad es una luz que brilla en la oscuridad del mundo, y que solo se puede encender con el fuego de Dios. Es una luz que no se apaga ni se debilita, sino que ilumina el camino con su claridad divina. Es una luz que no se enceguece de su resplandor, sino que se refleja en el rostro de los demás. Es una luz que no se aísla ni se esconde, sino que se comparte y se difunde. Es una luz que no se impone ni se exige, sino que se ofrece y se respeta.

La humildad es una luz que no todos pueden ver, ni mucho menos encender. Hay quienes la ignoran, la niegan o la rechazan. Hay quienes la temen, la odian o la apagan. Hay quienes la fingen, la usan o la manipulan. Pero solo los que tienen el espíritu puro y humilde pueden reconocerla, admirarla y seguirla

La Relación entre la Humildad y la Gracia Divina

La humildad es una luz que brilla en la oscuridad del mundo, y que solo se puede encender con el fuego de Dios. Es una luz que no se apaga ni se debilita, sino que ilumina el camino con su claridad divina. Es una luz que no se enceguece de su resplandor, sino que se refleja en el rostro de los demás. Es una luz que no se aísla ni se esconde, sino que se comparte y se difunde. Es una luz que no se impone ni se exige, sino que se ofrece y se respeta.

La humildad es una luz que no todos pueden ver, ni mucho menos encender. Hay quienes la ignoran, la niegan o la rechazan. Hay quienes la temen, la odian o la apagan. Hay quienes la fingen, la usan o la manipulan. Pero solo los que tienen el espíritu puro y humilde pueden reconocerla, admirarla y seguirla.

La humildad es una luz que Dios nos regala, y que nos invita a transmitir. Es una luz que nos hace parecernos a Jesús, quien se hizo hombre por nosotros y se entregó hasta la muerte. Es una luz que nos acerca al Padre, que nos ama con un amor infinito y nos espera en su reino. Es una luz que nos une al Espíritu Santo, que nos guía, nos consuela y nos fortalece.

La humildad es una luz que transforma el mundo, y que nos transforma a nosotros. Es una luz que nos libera del egoísmo, la vanidad y la soberbia. Es una luz que nos llena de paz, alegría y esperanza. Es una luz que nos hace más humanos, más cristianos y más felices.

La Biblia nos dice: "Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes" (Santiago 4:6). Esta es la primera lección que debemos aprender, pues sin humildad no podemos recibir la gracia de Dios, ni mucho menos darla a los demás. La humildad nos abre las puertas del cielo, y nos permite entrar en comunión con el Creador.

También nos dice: "No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos" (Filipenses 2:3). Esta es la segunda lección que debemos practicar, pues sin humildad no podemos vivir en armonía con los demás, ni mucho menos servirlos con amor. La humildad nos hace ver a los demás como hijos de Dios, y nos impulsa a tratarlos con respeto y dignidad.

Y nos exhorta: "Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo" (1 Pedro 5:6). Esta es la tercera lección que debemos recordar, pues sin humildad no podemos crecer en la fe, ni mucho menos alcanzar la gloria. La humildad nos hace confiar en Dios, y nos prepara para recibir su bendición.

La verdadera humildad va más allá de la timidez o la autodepreciación. Como menciona el Psicólogo Cristiano Marcelo Muñoz, la humildad se basa en la seguridad personal y en una clara identidad. La persona verdaderamente humilde no busca constantemente la aprobación de otros ni está a la defensiva ante las críticas. Jesús, al lavar los pies de sus discípulos, ejemplifica esta humildad al actuar desde una posición de plena seguridad en su identidad y en su relación con Dios (Juan 13:3-4).

Invito a los lectores a reflexionar sobre con quién se identifican más: ¿con Jesús, quien ejemplifica la humildad genuina, o con sus discípulos, cegados por la ambición y la inseguridad?

Para profundizar en este tema, se recomienda explorar las publicaciones del Psicólogo Cristiano Marcelo Muñoz, disponibles en su página de Facebook.